Es un mito que lleva mucho tiempo circulando y que seguro habréis oído más de una vez, ¿pero qué hay realmente de cierto en eso de que dejar los cargadores de nuestros dispositivos móviles conectados de forma permanente supone un gasto eléctrico?
En este sentido entra en juego un concepto anglosajón conocido como “Vampire Power”, que hace referencia al consumo real de energía que hacen los aparatos conectados cuando están en suspensión, o en el caso de los cargadores cuando éstos no tienen que alimentar a ningún dispositivo.
Para analizar a fondo el impacto real que tienen los cargadores cuando no están conectados a ningún dispositivo pero se mantienen en la red eléctrica en How to Geek han realizado una completa prueba que permite sacar en claro dos cosas, sí existe ese consumo “vampiro” que implica un gasto adicional, pero el mismo es mínimo.
Utilizando un total de seis cargadores conectados a la vez sobre una alargadera pudieron comprobar que el gasto que implicaba dejarlos conectados era aproximadamente de unos 34,1 centavos de dólar al año, y que incluso adoptando la tarifa más cara de Estados Unidos no superaba los 79 centavos.
¿Qué supone esto? Pues lo que anticipamos, que el mito es real, un cargador conectado a un enchufe consume electricidad aunque no esté cargando ningún dispositivo, pero como vemos el gasto que implica es muy pequeño.
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